Halloween

¿Por qué utilizamos calabazas en Halloween?

En poco más de dos semanas muchos de nosotros estaremos celebrando la famosa fiesta de Halloween, víspera del Día de Todos los Santos y una fecha que los espíritus aprovechan para salir de sus tumbas, según rezan ciertas leyendas.

Una época durante la que es frecuente ver calabazas adornando los balcones y estancias de cualquier hogar.

Pero, ¿por qué utilizamos calabazas para celebrar la noche del 31 de octubre?, ¿cuándo apareció esta tradición en nuestra vida?, ¿a qué siglo es necesario que nos remontemos para descubrir sus orígenes? Vayamos por partes.

Una tradición celta

Aunque son muchas las historias que se cuentan sobre el origen de las calabazas de Halloween, la mayoría de ellas coinciden en que se trata de una tradición celta, un pueblo que habitó en el planeta Tierra siglos antes del nacimiento de Cristo.

El malvado Jack

Si al preparar la casa para Halloween vas a vaciar varias calabazas para rellenarlas con una vela que alumbre un terrorífico rostro, te interesará saber que una de las leyendas sobre este ingrediente convertido en adorno nos habla de Jack, un hombre que, debido a su tremenda maldad, se vio condenado a vagar por el mundo pidiendo que le dejaran entrar en un hogar mientras portaba una calabaza con una vela en su interior.

Otra de las historias sobre Halloween cuenta que Jack adoptó la forma de una calabaza al ser castigado por una bruja tras negarse a ayudarla a preparar una sopa. Su mala actitud provocó que la hechicera le condenara a vivir en el interior de una calabaza, motivo por el cual estas adoptan rasgos humanos durante la noche de Halloween.

Unas leyendas que han llegado hasta nuestros días debido a que, en la actualidad, son muchas las personas que se encargan de fabricar calabazas durante esta enigmática hornada plagada de magia y misterio.