young child and  puppies in a basket

Mascotas, calidad de vida

Decidir tener una mascota, es algo que tenemos que pensar y valorar detenidamente. Por mucho que se escriba sobre ello y por mucha insistencia en los medios, todavía hay muchos animales abandonados y no tenemos conciencia de lo que representa para estos animalitos su abandono. Una mascota no es un juguete, es un error comprar una mascota para que el niño se entretenga, es una decisión que no puede tomarse a la ligera, tiene que tomarse valorando todas sus consecuencias. No es sobre este tema lo que quería escribir, pero considero muy necesario hacer hincapié en ello, pues por muchas veces que se recuerde, parece que no es suficiente.

Tener un animal de compañía está considerado como una medicina preventiva. Su cuidado y el afecto hacia ellos, nos aportan bienestar y salud, alargan nuestra vida y son un verdadero antídoto contra el estrés de la vida moderna. Numerosos estudios psicológicos hablan de por qué nos hacen bien las mascotas, y de lo que aportan a nuestras vidas. Los dueños con mascotas acuden un 15% menos a las consultas médicas.

Nuestras mascotas, producen un efecto relajante  en nuestro organismo y reducen nuestra tensión arterial, cuando les acariciamos. Las personas que tienen mascotas, tienen estados de ánimo más altos y menos depresiones, mayor autoestima y mayor sentido de la responsabilidad. Enseñan a ser más disciplinados a nuestros hijos, y los más pequeños encuentran en ellas una fuente de estímulos que despiertan sus sentidos. Gracias a su mascota aprenden los conocimientos básicos sobre la vida, la muerte, el crecimiento, la salud, la enfermedad y una larga lista de aprendizaje de una forma cotidiana.

Una mascota nos ayuda a integrarnos socialmente, es una buena manera de hacer nuevos contactos, conociendo a otras personas con quien compartir anécdotas y nos ayudan a ampliar nuestro círculo de amistades. Los animales son una excelente vía de integración social para personas discapacitadas, ayudando en terapias para discapacitados físicos y psíquicos. Incluso es conocida su ayuda terapéutica para la reinserción de niños inadaptados o con problemas afectivos. Especialmente los perros se convierten en los ojos, oídos, piernas y manos de personas con impedimentos físicos. Aunque nos suene extraño son una herramienta de trabajo, tanto en el aspecto psicológico como en el locomotor.

¿Podemos pedir más a nuestras mascotas? Son una fuente inagotable de salud, amor y compañía y no piden nada a cambio. Es obvio  que merecen nuestro respeto y nuestro cariño.