Soft drinks

Los refrescos alteran la apreciación del sabor en los niños

Los refrescos resultan, cuando se consumen de forma abusiva, muy perjudiciales para los adultos, aunque en los niños su ingesta es todavía más dañina debido a que altera la apreciación del sabor en los peques.

Así lo ha asegurado el científico adscrito al Departamento de Farmacología del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) Carlos Hoyo Vadillo, quien ha llegado a la conclusión, tras analizar estas bebidas y su reacción sobre los niños, de que los refrescos no solo pueden alterar la apreciación del sabor dulce en los peques, sino que, si se empiezan a consumir a edades tempranas, pueden causar una gran adicción entre los más pequeños de la casa.

De este modo, hemos podido descubrir nuevos datos sobre las bebidas gaseosas y sus consecuencias en nuestra salud o, más concretamente, en la de nuestros peques, quienes pueden desarrollar una adicción a los refrescos y a los dulces en general si consumen estas bebidas desde que son unos bebés.

No obstante, los riesgos de los refrescos para la salud de los peques no acaban aquí, ya que el gas presente en estas bebidas provoca, al contrastar con el sabor del agua mineral, que los niños acaben prescindiendo de ella para beber, única y exclusivamente, refrescos repletos de gas y azúcares nada beneficiosos para el organismo.

Además, el consumo excesivo de refrescos por parte de los infantes también puede causar que estos se vuelvan resistentes a la insulina debido a las altas dosis de azúcar presentes en estas bebidas gaseosas, lo que puede dar lugar a la aparición de enfermedades tales como la diabetes o la obesidad.

Es por ello que, para que nuestros hijos gocen de una estupenda salud y crezcan sanos y fuertes, es fundamental abogar por el consumo de agua durante su día a día y evitar la ingesta de refrescos o, al menos, reducir su consumo lo máximo posible.