walls in museum with frames

Los museos más extraños del planeta

Los museos no solo nos permiten contemplar hermosas obras de arte o descubrir cómo se fabrican los productos y objetos que utilizamos a diario, sino que algunos de estos centros culturales van mucho más allá.

De hecho, hoy en día los museos nos muestran elementos de lo más excéntricos, extraños y llamativos entre sus paredes para darnos a conocer auténticas maravillas que nada tienen que ver con las que podemos hallar en el Museo del Louvre o en el Guggenheim, por ejemplo.

Una forma estupenda de gozar del ocio y el tiempo libre visitando rincones capaces de satisfacer las necesidades de los más curiosos.

Museum of Bad Art

Ubicado en Estados Unidos, este escenario podría considerarse más bien como el “anti-museo”. Y es que en su interior se pueden encontrar obras de arte de lo más espantosas que ningún otro centro cultural querría colocar en sus instalaciones. Quizás no sea el lugar idóneo para disfrutar de la máxima belleza, pero sí es uno de los museos más extraños del planeta.

Museo Británico de Podadoras de Césped

Viajamos hasta Inglaterra para conocer uno de los museos más curiosos del mundo. Un lugar en el que los visitantes pueden conocer la historia de la podadora de césped, un aparato que muchos utilizamos para cuidar nuestro jardín y que forma parte de nuestras vidas desde hace ya mucho tiempo. Un recorrido histórico de lo más peculiar.

The Dog Collar Museum

Volvemos de nuevo a Inglaterra para disfrutar del ocio descubriendo un enclave que no le será indiferente a ningún amante de los animales debido a que, entre sus paredes, se pueden hallar más de cien artículos para perros, muchos de los cuales tienen varios siglos de antigüedad.

Museo del Pene

¿Te imaginas que pudieras visitar un lugar en el que se dieran cita cientos de formas fálicas de lo más diversas? Pues esto ya es posible realizando un viaje a Islandia, país donde encontramos uno de los museos más sorprendentes del mundo y un espacio en el que podrás contemplar más de 200 penes de animales ¡e incluso de un ser humano!