Salt

Los minerales en la alimentación

Nuestro cuerpo necesita estos micronutrientes inorgánicos para muchas de sus funciones, mantenerse sano y protegernos de multitud de enfermedades. Realmente, de toda nuestra masa corporal, los minerales sólo constituyen un 5%, y los necesitamos en dosis muy pequeñas, pero son imprescindibles. El dicho de que los alimentos son vida y salud, cobra aquí especial importancia, pues tan solo manteniendo una dieta completa y variada, ya estaríamos obteniendo los minerales que nuestro organismo necesita. Puedes visitar blogalimentos para ver la importancia de una buena alimentación.

Pocas veces hay que recurrir a dosis extras o suplementarias (siempre, por supuesto, que lo dictase un médico), como sería por ejemplo en casos de osteoporosis por falta de calcio y magnesio, en ciertos casos de enfermedades de tiroides, en casos de problemas inmunológicos y enfermedades cardíacas.

A  grandes rasgos, enumero a continuación algunas de las funciones que realizan los minerales en el cuerpo: son necesarios para las estructuras óseas y dentales, la conducción nerviosa, la contracción muscular, la coagulación sanguínea, el crecimiento celular (funciones celulares y membranas celulares), la producción de energía, la inmunidad a las enfermedades, la regulación del balance hídrico y electrolítico del organismo, etc. Como verás, estamos refiriéndonos básicamente a funciones metabólicas, de síntesis de hormonas y elaboración de tejidos.

Y ahora también, sin entrar en demasiado detalle os concretaré de qué minerales estamos hablando. Todos ellos se clasifican en dos tipos (dependiendo de su cantidad y dosis necesaria): los llamados macroelementos y los oligoelementos (microelementos). Los primeros son el calcio, magnesio, cloro, fósforo, potasio, sodio y azufre. Y los oligoelementos, de los que necesitamos menor cantidad, son el hierro, cromo, cobre, flúor, yodo, manganeso, molibdeno, selenio y cinc.

Por último, citaré algunos ejemplos de alimentos ricos en minerales, concretando uno a uno:

  • Calcio: productos lácteos, verdura de hoja verde, algas, almendras, sardinas, sésamo.
  • Cobre: vísceras, mariscos, nueces, cacao, cereales integrales.
  • Flúor: agua fluorada.
  • Magnesio: carnes, pescados, verduras verdes, productos lácteos, trigo.
  • Yodo: sal, mariscos, pescados.
  • Cromo: cereales integrales, especias, carnes, levadura de cerveza.
  • Selenio: brócoli, apio, cebollas, ajo, vísceras, levadura de cerveza.
  • Hierro: carnes, aves de corral, pescados, lentejas, soja, avena.
  • Cinc: cereales integrales, pescados, carnes.