lifeaccordingtosam

La progeria y la vida de Sampson Berns

El pasado viernes 10 de enero fallecía en Gran Bretaña Sampson Berns, un chico de 17 años. Se lo llevó una terrible enfermedad: la vejez. Tal como suena. Fue una de los casos más conocidos de progeria, la enfermedad que provoca que el cuerpo se desgaste a ritmos acelerados.

Se estima que apenas una de cada cuatro millones de personas se ven afectadas por la progeria, que se manifiesta a edades muy tempranas (aproximadamente a los dos años) y que termina provocando la muerte en no más de quince. Sin embargo, Sampson Berns, un muchacho activo y amante del deporte, no quiso que su fugaz paso por el mundo se redujera a una mera estadística, y por ello aceptó participar en el documental producido por la HBO y estrenado en 2013 en el que daría su vida a conocer. El trabajo llevó por nombre Life According to Sam y mostraba no sólo el difícil día a día del chaval, sino también cómo afectaba la enfermedad al resto de su familia, y la encarnizada lucha de su madre por encontrar una cura.

Sam siempre fue muy consciente de la diferencia que le marcaba, pero no por ello dejó de manifestar un amor por la vida envidiable, del que muchas personas deberían aprender. Uno de sus sueños, que por desgracia no llegó a cumplir (pese a que sobrepasó la esperanza de vida que se suele atribuir a los enfermos de progeria), era el de acudir a la universidad y estudiar para encontrar una cura. Gran aficionado al hockey, el fútbol americano y el modelismo, dejó claro que su participación en el documental era su manera de conseguir que le vieran con otros ojos. No quería provocar lástima, decía; tenía el firme convencimiento de que darse a conocer de esa manera contribuiría a aportar una nueva perspectiva a quienes sufrieran su misma enfermedad. No cabe duda de que su familia puede estar orgullosa del valiente legado que deja.