Rocky Bay and Boat

La Costa Brava y sus Jardines, una propuesta diferente

Visitar las playas y los entornos mágicos de la Costa Brava es algo imprescindible, claro está, con sus bellos caminos de ronda, calas de ensueño, rincones mágicos y pueblecitos pintorescos. Pero esta vez quiero hablaros de dos tesoros a descubrir en Calella de Palafrugell y en Blanes:

1.- Jardín Botánico Marimurtra (Blanes)

Considerado uno de los jardines mediterráneos más bonitos de Europa. Está situado en la montaña, en una especie de balcón a la Costa Brava, ofreciendo unas vistas impresionantes. Debemos su creación, a un empresario alemán, Karl Faust, amante de la botánica y las ciencias naturales. Los jardines reúnen unas 4000 especies divididas en tres ambientes: templado, mediterráneo y tropical. Recorriendo los jardines también descubriremos elementos arquitectónicos de gran valor: la Plaza Goethe, el templete de Linné y 3 magníficos miradores sobre los acantilados de la Costa Brava. Además Marimurtra dedica una parte de su espacio a la investigación y la docencia, con biblioteca, campos de experimentación, laboratorios y huerta biológica.

2.- Jardín Botánico de Cap Roig

Situado a las afueras de Palafrugell, tenemos un conjunto de naturaleza, arte, historia y cultura único. Los orígenes del Castillo y del Jardín se remontan al año 1927, cuando una aristócrata inglesa (Dorothy Webster) y el coronel ruso Nicolai Woevodsky crearon este lugar donde reina la belleza y la calma. Sus jardines reúnen casi 1000 especies botánicas y cuenta con un auditorio exterior donde cada verano se celebra un importante evento musical: el Festival Jardins de Cap Roig, reuniendo a célebres y famosos artistas en un entorno de ensueño.

 ¿Os había pasado como a mí? que mucho disfrutar de la Costa Brava, sus playas, sus calas espectaculares y sus delicias gastronómicas pero todavía no había dedicado un tiempo a conocer estos maravillosos jardines.

Así pues, próximo destino: ¡el descubrimiento de todas las joyas que encierran estos dos famosos Jardines. Y no hace falta ser un aficionado especialmente interesado en plantas, flores y diseño de jardines para disfrutar de la escapada, sólo por el lugar privilegiado en que están ubicados ¡ya vale la pena!