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En este año 2013

Se nos va este año 2013 en el que seguimos sintiendo el peso de la crisis en nuestros bolsillos, la losa del paro creciente en innumerables hogares y la vergüenza de sentirnos cada vez más lejos de una clase dirigente que no ha dejado de sorprendernos con escándalos y comportamientos cada vez más enfrentados a lo que debería presuponerse en quienes nos representan.

El año que se marcha nos trajo personajes funestos como Bárcenas o Blesa, ERES falsos de sindicatos pagados a ritmo de rallas de farlopa, duques chorizos y pajilleros, presidentes de fútbol rogando indultos, aeropuertos sin aviones y blogueras falsas a 30.000 Euros. Un compendio de caraduras que difícilmente nos hacen creer en aquellos que escuchamos y nos cuentan, que extrañamente atendemos al oír hablar de esfuerzos en nuestras carteras, sueldos que se reducen, pensiones que no crecen u hospitales y colegios que menguan a golpe de decreto.

En el mundo, este año con final para supersticiosos, se nos llevó a un líder mundial bueno como Mandela, y nos trajo un soplo de aire fresco en ese Papa Francisco, austero y espartano, revolucionario frente a esa escondida jerarquía vaticana que se tambalea cada vez que el antiguo puerta de discoteca dispara con su dialéctica de sentido común.

Volvimos a sentir un agujero en el corazón con el atentado de Boston y con el inexplicable genocidio de ese guerra civil en Siria que a punto estuvo de llevar a una intervención a escala internacional por el vergonzoso uso de armas químicas contra la población civil. También supimos que por primera vez el hombre había sido capaz de salir de los límites del sistema solar para explicar que ocurre en ese espacio exterior que sólo en ocasiones nos hace sentir tan pequeños y vulnerables.

Nos enganchamos a Whatsapp y luego a Line y seguimos colgados de ese móvil del que parece que nadie nos despegará jamás.

Vimos como Hannah Montanah se convertía en Miley Cirus para escándalo de los que quieren escandalizarse y recuperamos el tesón y el talento del más grande deportista de la historia de nuestro país. Rafael Nadal Parera, ese tipo al que tanto nos gustaría que se pareciera este trozo de mundo en crisis.