Happiness family

El sentido del humor se transmite de padres a hijos

El sentido del humor es fundamental para aquellas personas a las que les gusta tanto pasarlo bien como hacer reír a los demás.

Sin embargo, nuestra capacidad para provocar carcajadas en los demás no depende de nosotros, sino de nuestros progenitores, ya que el sentido del humor se traspasa de padres a hijos.

Así lo han dejado de manifiesto varios especialistas de la Universidad de Cardiff, en Reino Unido, quienes aseguran que los niños no solo aprenden a hablar o a adquirir ciertas costumbres al imitar a sus padres, sino que también se hacen con su sentido del humor, lo que provoca que muchos de esos peques desprendan, al alcanzar la edad adulta, las mismas dosis de diversión que sus progenitores.

Un dato curioso a la vez que triste pese a estar centrado en la alegría, ya que, aunque una alta dosis de buen humor puede cambiar nuestra vida, hacer reír a los demás no siempre es sencillo, y menos aún si nuestros padres no han sido unos excelentes cómicos.

Y es que, tras diez años de investigación, estos científicos británicos han podido concluir que los pequeños empiezan a desarrollar su sentido del humor a los 18 meses y que, aunque se esfuercen al máximo por conseguirlo, difícilmente podrán superar las cualidades humorísticas de sus padres.

No obstante, conseguir que los niños desarrollen al máximo su sentido del humor es posible si ponemos en práctica algunos trucos desde que son prácticamente unos recién nacidos, como imitar a los personajes de los dibujos animados o cambiar el tono de nuestra voz cuando bromeamos, dos aspectos que permiten que los peques desarrollen su sentido del humor más rápida y eficazmente.

Además, las risas, las carcajadas y el buen sentido del humor son aspectos realmente saludables para el ser humano debido a que refuerzan el sistema inmunológico, aumentan la autoestima y nos ayudan a ver la vida de un modo más optimista.