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El Constantine de NBC ya es una realidad

Como suele suceder tantas veces en audiovisual, cuando una cadena de televisión desentierra lo que parece un filón otras no tardan en lanzarse a él de cabeza. En este caso, es el mundo del cómic el que se ha convertido en toda una tendencia en USA.

Tras el éxito de Arrow, ahora es otro héroe de DC el que va a dar el salto a la pequeña pantalla; y nada menos que uno tan polémico y particular como Constantine. Muchos lo recuerdan como el personaje al que dio vida de forma bastante fallida Keanu Reeves hace algunos años en la película del mismo nombre, pero cualquiera que conozca el cómic del que proviene, Hellblazer, sabrá que hay mucho más aparte de lo que nos contaron de forma paupérrima en ella. Hay mucho más que contar en la historia de este mordaz exorcista de nuestros días que se mueve entre fronteras, entre realidad e irrealidad, entre diferentes escalas de grises en lo referente a la ética… y todo ello con su sempiterno cigarrillo y su sonrisa torcida.

¿Políticamente incorrecto?

El mero hecho de que fumar sea una de sus marcas distintivas ya sitúa a Constantine dentro de lo políticamente incorrecto para el sector estadounidense. El responsable de la adaptación televisiva, David S. Goyer (también artífice principal de Man of Steel y la alocada serie Da Vinci’s Demons de Starz), ha asegurado que está “negociando” para mantener este rasgo tan característico del personaje. El hecho de que se lo estén teniendo que plantear es algo muy triste, sin duda; sería como hacer una adaptación de Batman en la que éste no llevara máscara, o de Superman sin capa (dejando Smallville a un lado). Otro de los aspectos que nos preguntamos cómo van a tratar es la bisexualidad de Constantine, aunque probablemente éste sea un tema por el que pasen de puntillas.

Mientras esperamos a conocer más detalles sobre coprotagonistas, compañeros, antagonistas… ya tenemos una primera imagen del actor que dará vida a Constantine, Matt Ryan. Podéis verla acompañando a este post. No podemos sino quitarnos el sombrero ante el parecido, que esperamos que nos haga olvidar muy pronto a Keanu Reeves. Nos frotamos las manos, ¿y vosotros?