Ophthalmologist  and patient

Cuida tus ojos

El Día Mundial de la Visión tiene lugar en octubre, pero el pasado 12 de marzo fue el Día Mundial del Glaucoma. Vamos a ver un poco en qué consiste esta enfermedad ocular porque se trata de la segunda causa común de la ceguera.

El  ojo fabrica un líquido, el humor acuoso, que se va  reabsorbiendo en el torrente sanguíneo gracias al sistema de drenaje del ojo. De esta manera, se mantiene la presión ocular en un nivel normal y se preserva la salud del ojo.

Cuando este drenaje no funciona correctamente, el líquido dentro del ojo se acumula, y es entonces cuando empieza el problema, pues el nervio óptico resulta dañado y esto es lo que puede provocar la ceguera. Aunque no pensemos que ésta es la única causa del glaucoma, intervienen otros factores, así que no se puede afirmar que exista una correlación exacta entre presión intraocular y glaucoma. Además hay distintos tipos de glaucoma, según su origen y distintos tipos de evolución del trastorno.

La buena noticia es que manteniendo unas revisiones oftalmológicas periódicas, es posible su detección precoz y se puede poner un tratamiento (sea farmacológico o mediante cirugía). Es importante hacer estas visitas al médico pues muchas veces los inicios del glaucoma no dan síntomas claros, no hay dolor ni molestias, lo único  que la visión periférica empezaría a disminuir. Sólo en los casos más severos de glaucoma sí existen síntomas más evidentes: dolor de cabeza y de ojos, visión borrosa, náuseas o pérdida repentina de visión.

Tampoco existe un perfil determinado de personas que puedan ser propensas a desarrollar este tipo de problemática, el glaucoma puede afectar desde bebés hasta adultos y mayores. Eso sí, son más propensos los mayores de 60 años, personas con antecedentes familiares, diabéticos e hipertensos oculares.

Así que, no esperemos a tener ni problemas de miopía y glaucoma ni ningún otro, es cuestión de hacerse revisiones de los ojos periódicamente para ¡conservar la salud!