Depression

Cómo superar la depresión post-vacacional

El verano casi ha terminado y son muchas las personas que ya han aprovechado sus vacaciones de estío. Es en este momento cuando, en muchas ocasiones, aparece la temida depresión post-vacacional, la cual afecta a más gente de la que pensamos.

¿De qué se trata? Pues de un síndrome que aparece en las vidas de muchos y muchas cuando el periodo vacacional se termina y se ven obligados a volver a sus puestos de trabajo y, por tanto, a la rutina del día a día en la que los viajes, las cenas, las terrazas y el tiempo libre pasan a un segundo plano.

Los síntomas de la depresión post-vacacional

¿Crees que es posible que estés sufriendo síndrome post-vacacional? Para descubrirlo, será importante que conozcas sus síntomas. Entre ellos, se encuentran el desánimo, el insomnio, la falta de ganas de ser una persona sociable, la ansiedad o el hecho de sentirnos irritados por cualquier cosa, los cuales suelen aparecer cuando no tenemos más remedio que volver a nuestras largas jornadas laborales y olvidarnos del placer que sentimos durante las vacaciones.

¿Cómo se supera el síndrome post-vacacional?

Aunque este síndrome suele desaparecer con el paso de los días, acelerar su salida de nuestras vidas es posible poniendo en práctica algunos consejos. Para ello, es importante ver el lado positivo de las cosas y tomarse la vuelta al trabajo como un reencuentro con los compañeros y un modo de volver a llevar a cabo multitud de actividades junto a ellos.

Asimismo, otra forma de superar la depresión post-vacacional consiste en tomarse el trabajo de otra manera e introducir nuevos retos y objetivos. Para ello, una opción es tomarse el primer día como una toma de contacto para establecer esas metas que se deberán alcanzar en un tiempo determinado. ¡Una forma estupenda de encontrar la motivación y de dejar a un lado el síndrome que aparece en nuestras vidas tras las vacaciones de verano!

Por último, es importante no olvidar que, pese a no estar tomando el sol en una playa paradisiaca, disfrutar de la vida sigue siendo posible. Para conseguirlo, es importante hacer cosas una vez terminada la jornada laboral, como salir a pasear, ir al gimnasio, organizar una cena con la familia y los amigos, ir de compras o, simplemente, ir a tomar un refresco con los compañeros de trabajo. ¡Existen miles de opciones!