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Cómo optimizar la economía doméstica

Desde hace ya unos años estamos pasando una importante crisis económica, por ello es fundamental hacer una lista con todos los ingresos y gastos que tenemos cada mes. Si la situación nos lo permite tenemos que ahorrar un poco todos los meses por si surge algún imprevisto, como una reparación.

Merece especialmente la pena pasarse por el banco, ya que solemos pagar por el mantenimiento de la cuenta y las tarjetas, algo que si ellos quieren pueden dejar de cobrarnos. Debemos insistir bastante y negociar mejores condiciones, y si se niegan cambiarnos de banco, lo que nos permitirá ahorrar.

Es interesante acudir a los outlets o aprovechar las rebajas para comprar prendas básicas y zapatos. Siempre es mejor hacerse con un buen fondo de armario antes que seguir las últimas tendencias. Lo mejor es elaborar una lista con lo que necesitamos, dejar la tarjeta en casa y pagar en efectivo. Además, si tenemos algún acontecimiento podemos pedir a nuestros amigos o familiares que nos dejen algo para ese día o acudir a tiendas donde alquilan ropa.

En cuanto al transporte, ahorraremos y ganaremos en salud simplemente desplazándonos a pie a sitios relativamente cercanos. Si el destino está más lejos podemos optar por el transporte público o compartir coche. Si queremos viajar nada mejor que internet, ya que, aunque tendremos que invertir más tiempo, el ahorro puede ser bastante importante.

A la hora de la compra de alimentos y productos de limpieza debemos comparar precios en diferentes establecimientos, teniendo en cuenta que las marcas blancas suelen salir mejor de precio. Conviene aprovechar las ofertas e incluso compartir productos cuando las cantidades sean muy grandes.

Que estemos en crisis no significa que no podamos disfrutar del ocio. Una buena opción es quedar con amigos a comer o a cenar en una casa y que cada uno lleve un plato y algo de beber. También en vez de ir al cine podemos alquilar una película, que resulta muchísimo más barato sobre todo en el caso de las familias. Asimismo podemos intercambiar películas o libros y acudir a exposiciones y museos gratuitos.