European stink bug, Rhaphigaster nebulosa, in front of white background

Comer insectos, una práctica muy saludable

Cucarachas, hormigas, saltamontes, chinches… El mero hecho de oír los nombres de estos insectos provoca, en muchos de nosotros, fuertes escalofríos y un gran repelús al pensar en que pueden invadir nuestros hogares o posarse sobre alguna parte de nuestro cuerpo mientras dormimos o paseamos por el campo.

No obstante, parece ser que, por muy desagradables que puedan parecernos las tarántulas, los gusanos, las langostas o cualquier otro tipo de bicho, incluirlos en nuestro menú diario sería una práctica de lo más saludable.

Un dato sorprendente y muy impactante que ha sido divulgado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) a través de un informe en el que aparecen, nada más y nada menos, que los beneficios de ingerir insectos.

Y es que, por muy curioso que nos pudiera parecer ver como un amigo o conocido convertía a una gran araña o a un horrendo lagarto en su mascota, nada es equiparable a esta práctica que, según parece, ya es realizada por multitud de habitantes del mundo.

De hecho, y según se ha dejado de manifiesto en el informe Insectos comestibles: perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y alimentación para el ganado elaborado por la FAO, los bichos se consideran de lo más saludables para el organismo debido a que son “una fuente importante y fácilmente accesible de alimentos nutritivos y ricos en proteínas que se encuentra en los bosques”.

Tanto es así que ya son más de dos mil las personas de nuestro planeta que han incluido a los insectos en su dieta diaria, unos pequeños seres que también pueden hallarse en los platos de algunos restaurantes, aunque en España esta práctica todavía no cuenta con demasiados adeptos.

Entre las especies de bichos más consumidas, se encuentran las hormigas, las abejas, las avispas, las langostas, los grillos, los saltamontes, los escarabajos y las orugas, algunas de las cuales tienen, sorprendentemente, más hierro que la carne roja.