alergia a las mascotas

Alergia a las mascotas

Con la llegada a la primavera empiezan estos síntomas tan molestos para las personas que padecen alergias. Las alergias pueden tener mil causas, pero… ¿Qué pasa cuando la alergia es causada por las mascotas en el hogar? ¿Qué podemos hacer para mejorar estos síntomas?

Los síntomas pueden ser consecuencia por el contacto con animales o por la inhalación de partículas procedentes de nuestras mascotas,  primero tenemos que conocer estos causantes según la mascota que tengamos.

En el caso de tener un perro, el causante más habitual de las alergias, es la caspa o escamas de la piel que van soltando constantemente al ambiente. La saliva y la orina también son causantes de alergias.

Si nuestra mascota es un gato, el principal causante de alergias se encuentra en su saliva que esparce por toda su piel cuando se asea. Es uno de los animales que provoca más alergias.

Si tenemos pájaros, ojo con ellos y con el polvillo que desprende su plumaje y si tenemos pequeñas mascotas de pelo, como conejos, cobayas, etc., su orina provoca reacciones al igual que su saliva y la caspilla de su pelaje.

Ser alérgico no siempre significa que tengamos que renunciar a tener mascota. Cada caso es diferente y siempre va a ser el médico quien indique si es necesario un tratamiento específico para tratarla, pero conocer algunos trucos básicos nos puede ayudar.

Usar lociones que reducen la cantidad de alérgenos del pelo de las mascotas, que puedes encontrar en centros veterinarios.

Pasar la aspiradora (con filtro potente) frecuentemente por su caseta, camita, alfombra, y todos los sitios donde tenga costumbre de dormir. Siempre que sea posible que tenga su espacio fuera de la casa.

Si nuestra mascota vive en una jaula o terrario, lavar y limpiar muy menudo, para eliminar al máximo sus residuos de orina.

Desparasitar externamente a nuestra mascota, hará que se rasque menos y por ello, tenga menos descamación.

Cepillar cada día a nuestra mascota, en el exterior de la vivienda, evitará o al menos reducirá, el pelo muerto que se deposita por todo el hogar.

Ser muy rigurosos con la limpieza de la casa y con nuestras manos después de acariciar a nuestra mascota y evitar en lo posible sus lamidos, son prácticas que no podemos olvidar.

Solo en los casos más graves y después de escuchar a nuestro médico especialista, tendremos que prescindir de nuestra mascota. Siempre encontraremos una persona amante de los animales que se haga cargo de ella. No la abandones, ella no eligió vivir en tu casa y no es culpable de nada.